LA VIDA EN LA SELVA

Ago 24, 2021

En Ecuador las tribus indígenas han permanecido ocultas durante muchos años del mundo exterior, pero poco a poco fueron descubiertas y abordadas. Una de estas comunidades es Campanacocha, hogar de las familias Quichua, que sobrevive en la selva ecuatoriana. Judit vive aquí, con su esposo y sus siete hijos, tres de los cuales pertenecen al Programa de Compassion Ecuador. Jaela de 18 años, beneficiaria, cuida a sus hermanos, pues ha sido responsable de ellos mientras sus padres están fuera desde que tenía 12 años. «Todos los días los cuido, los alimento y los ayudo con sus deberes. Quiero que estén sanos y puedan estudiar», dice Jaela.

El estilo de vida en las comunidades indígenas es sencillo. Sus casas son humildes, pero las mantienen limpias y ordenadas para evitar atraer hormigas o animales salvajes. Las familias no tienen baño propio, pero los niños se bañan en el río. “A veces me siento triste porque no tenemos suficientes cosas, pero le agradezco a Dios lo poco que poseemos porque eso nos hace felices”, comenta.

La jungla proporciona a su familia lo básico que necesitan para sobrevivir, pero la educación es un lujo al que muy pocos tienen acceso. Afortunadamente, la mayoría de los niños asisten a la pequeña escuela comunitaria. Sin embargo, deben equilibrar sus estudios con el trabajo en el campo y sus quehaceres domésticos. «Para mí la pobreza causa tristeza, angustia y dolor, pero tengo esperanza al saber que puedo compartir con mis hijos mucho más de lo que tenía cuando era niña «, dice Judit, madre de Jaela.

El impacto de la iglesia cooperante de Compassion en las vidas de las familias en estas comunidades ha sido muy significativo, no solo económicamente sino también espiritualmente, pues reciben estudios bíblicos y asesoramiento del pastor. También aprenden que vivir con humildad no es sinónimo de pobreza, siempre que tengan a Jesucristo en el corazón. «La iglesia me enseñó a confiar en un Dios que me da esperanza», dice Judit.

Gracias al apoyo de la iglesia, los niños y jóvenes se motivan a soñar en grande y cumplir sus metas para que puedan romper el ciclo de pobreza en sus comunidades, alejarse de las drogas y el alcohol, y convertirse en profesionales que generen empleos en sus comunidades.

«En un mes, termino la secundaria y quiero ir a la universidad. Con la ayuda de Dios en el futuro, seré maestra de escuela «, dice Jaela.

Últimas Entradas

DE LA PRISIÓN A JESÚS

Cómo una iglesia local, el apadrinamiento y el amor de Dios transformaron el futuro de un niño en Kenia Jey tenía apenas nueve años cuando terminó en la cárcel por un robo en las calles de Kenia. A una edad en la que debería haber estado jugando, estudiando y soñando...

UNA VISITA SORPRESA

Cuando las cartas, la fe y el patrocinio se convierten en una historia de amor y gratitud Jean Pierre inició su experiencia de patrocinio infantil aproximadamente a los cinco años. Hoy, con 22 años, mira hacia atrás y reconoce cómo Dios ha guiado cada etapa de su...

MÁS QUE UN PATROCINIO

Doce años de cartas, oraciones y visitas que unieron a una familia en Ecuador Cuando Rob y Suzanne, hace doce años, decidieron patrocinar a tres jóvenes de Ecuador, Rosa, Jaira e Ivana, a través de cartas, fotos y oraciones, su relación fue creciendo poco a poco, de...

JÓVENES CRECIENDO EN LIDERAZGO Y PROPÓSITO

Cómo las iglesias están formando jóvenes con propósito y liderazgo Compassion define una intervención como un grupo de actividades intencionales que tienen un impacto medible en los resultados de los niños y jóvenes. Las intervenciones están diseñadas para abordar las...

CUANDO QUERAMOS AGUA

La oración de una comunidad por agua En una comunidad situada al sur de Malawi, país ubicado en África, Lydia, madre soltera de dos hijos, canta alabanzas y ofrece gracias a Dios por el agua. O, más concretamente, por tener fácil acceso a agua potable. “Sabemos que...

ENFRENTANDO LA DEPRESIÓN INFANTIL

Una lucha silenciosa en la costa de Ecuador En los húmedos pueblos costeros de Ecuador, donde el sonido del océano  se mezcla con el bullicioso de los mercados y las motos retumbando por las calles arenosas, hay una lucha silenciosa y desesperada. Tras los paisajes...