EL TRAYECTO DE UNA CARTA
El proceso de las cartas de los padrinos, en las oficinas locales, es bastante complejo. Todo comienza cuando la oficina nacional recibe la carta digitalmente, la revisa y la envía a traducción, donde varios colaboradores la interpretan y la devuelven al sistema.
Después, la carta se imprime y se clasifica por número de iglesia. A final de mes, todas las cartas se envían a las iglesias cooperantes de todo el país. Hay que señalar que las cartas viajan por transporte terrestre, avión o incluso, ¡en canoas para llegar a las comunidades más remotas!
Una carta es un fuerte vínculo entre el padrino y el niño beneficiario, por lo que los procesos de envío de cartas de la oficina nacional son una gran prioridad para que, tanto los niños, como sus patrocinadores, puedan sentir cercanía y amor a través de una carta.
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