UN CUMPLEAÑOS SORPRESA
Ashley, beneficiaria de Compassion Ecuador, vive en la costa ecuatoriana. Su padre, Jefferson, trabaja como albañil, mecánico y agricultor; mientras que su madre, Carmen, es cocinera a tiempo parcial en una comisaría. Su hermana mayor, Emily, tiene 12 años y su hermana menor, Dara, tiene dos años.
A Ashley siempre le ha gustado celebrar sus cumpleaños con su familia, amigos y compañeros de clase, pero debido al distanciamiento social, este año tuvo que ser diferente.
Sus padres enfrentan la constante batalla de la pobreza, lo que significa que los regalos de cumpleaños o los pasteles no formaban parte de las actividades de cumpleaños de su familia.
Esperando una celebración tranquila, sin invitados ni regalos, Ashley y sus hermanas comenzaron el día en su patio trasero, buscando formas creativas de hacer que ese día fuera especial. Con algunos trozos de baldosas, un palo y viejos auriculares dañados que encontraron en la calle, las pequeñas hicieron una computadora portátil y un teléfono celular.
«El sueño de mi hermana es ser doctora; quiere estudiar mucho para aprender más y lograr sus sueños, así que hoy hicimos una computadora juntas para imaginar que estamos estudiando y preparándonos para ser doctores», dice Emily con orgullo.
La computadora portátil de simulación se convirtió rápidamente en un hospital y una ambulancia imaginaria, manteniendo a las chicas ocupadas y entretenidas durante horas.
Después de que las chicas entraron, todavía charlando y riendo sobre su juego, escucharon un fuerte golpe en la puerta. Cuando Carmen abrió la puerta, jadeó de asombró.
¡Sorpresa!
«¡Escuché la puerta y salí corriendo para ver quién era y vi a mi tutor sosteniendo un pastel de cumpleaños!» Ashley exclama.
El regalo fue de la iglesia; fue una gran sorpresa para toda la familia.
«Estábamos felices y emocionados de tener un pastel de cumpleaños y celebrar todos juntos. Dios es bueno. Nunca nos abandona. Sé que mi familia está unida por el amor de Cristo y por todo lo que aprendemos en la iglesia», dice Dara.
Aunque no fue un cumpleaños normal, Ashley disfrutó de un gran día de diversión, pastel y creatividad. «Sabía que iba a tener un gran día porque amo a Jesús», dice Ashley.
Después de comer pastel, cantar y reír, las tres niñas continuaron jugando juntas durante toda la tarde.
Últimas Entradas
CUANDO QUERAMOS AGUA
La oración de una comunidad por agua En una comunidad situada al sur de Malawi, país ubicado en África, Lydia, madre soltera de dos hijos, canta alabanzas y ofrece gracias a Dios por el agua. O, más concretamente, por tener fácil acceso a agua potable. “Sabemos que...
ENFRENTANDO LA DEPRESIÓN INFANTIL
Una lucha silenciosa en la costa de Ecuador En los húmedos pueblos costeros de Ecuador, donde el sonido del océano se mezcla con el bullicioso de los mercados y las motos retumbando por las calles arenosas, hay una lucha silenciosa y desesperada. Tras los paisajes...
LA FÁBRICA DE CHOCOLATES
Del cacao a la mesa: “Rulate”, un sueño de chocolate artesanal ecuatoriano El cacao ecuatoriano es reconocido entre los mejores del mundo. Si tenemos una materia prima única, ¿por qué no convertirla en chocolate artesanal con propósito? Así nació Rulate, una...
LA BENDICIÓN DEL VOLUNTARIADO
Cada 5 de diciembre, el mundo celebra el Día Internacional de los Voluntarios, honrando a quienes entregan tiempo y habilidades para el bien común. Detrás de esa fecha hay historias concretas, como la de Ernesto, un migrante venezolano que hoy sirve a la niñez en...
MENTES CRECIENDO MÁS FUERTES
Cada jueves por la tarde, el aula del centro de desarrollo de la iglesia local y Compassion en un barrio populoso de Guayaquil, Ecuador, se transforma. Los escritorios y mesas se limpian de los libros y bolígrafos habituales. En su lugar, el espacio está lleno de...
COMANDANTE POR UN DÍA
A sus 9 años, Jean Pierre camina con una sonrisa que desarma. Le apasiona la música, cantar y aprender. Cursa quinto de educación básica y, aunque convive con un diagnóstico poco común —pseudohipoparatiroidismo —, su inteligencia y curiosidad no tienen límites. De...
